Metro no podía describir el asbesto de los NS-74 como una abstracción inocua justificando que todo era seguro porque el asbesto estaba “encapsulado”. El contrato de modernización de 2014 y el proyecto de disposición final presentado en 2020 muestran que la empresa conocía claramente el riesgo y la necesidad de intervenir, contener y disponer ese material bajo estrictos controles especializados. Por Claudio Masson.- En marzo de 2014, Alstom anunció que…













