Una mirada crítica a la llamada “innovación curricular” revela que muchos cambios en la educación superior chilena se quedan en ajustes superficiales. Innovar de verdad exige coherencia formativa, decisiones institucionales responsables y evidencia real de calidad, no solo nuevas etiquetas académicas. Por Nassib Segovia.-No toda carrera nueva responde a una innovación real, ni toda innovación se traduce necesariamente en una mejor formación académica. En los últimos años, la innovación curricular…
















