Por Francisco Arriagada.- Vivimos en un mundo interdependiente y eso ha agudizado los efectos de la crisis sanitaria que ha penetrado los más recónditos rincones de nuestros sueños y aspiraciones a lo largo de un año de pandemia. Y no sólo la salubridad, sino también los humos de un estallido que coincidió como chispa de una tormenta perfecta. Con dicho telón de fondo, las células vitales de este gran cuerpo…















