Por Fidel Améstica.- Javiera Francisca es una amiga que hace poco más de un mes cumplió 8 años, pero con poco más de dos ya se daba a entender con bastante claridad. Sabía elegir, pronunciando el nombre, las comidas que le gustaban, y las que no, también; si no sabía, preguntaba cómo se llamaban, como con el brócoli: «No me gusta el bócoli». Sin lectoescritura incorporada, decidía los sabores de…
















