La discusión legislativa en Chile ha sido capturada por extremos que usan el Estado como arma de sadismo moral o como laboratorio ideológico, mientras las urgencias reales del país quedan relegadas. Por Miguel Mendoza Jorquera.- Llegó la hora de abandonar los eufemismos y mirar la crudeza de lo que se intenta legislar en nuestro país. Aunque a ciertos sectores tradicionales les incomode, la gravedad del escenario nos exige separar las…



