Ya no se necesita clandestinidad ni esquina para la piratería; le basta con un algoritmo eficiente y un vendedor sin identidad en las grandes plataformas. Por Nassib Segovia.- Hay una imagen que ya no existe, aunque la sigamos usando como referencia mental cada vez que alguien pronuncia la palabra falsificación: el vendedor en la vereda, la carpa improvisada con bolsos de imitación sobre el suelo, la transacción en efectivo y…

