Los disturbios en Avellaneda son la expresión más reciente de viejas rencillas de Argentina contra Chile que hunden sus raíces en Malvinas y el Beagle, y reclaman un diálogo capaz de sanar heridas fronterizas. Por Daniel Urbina.- “No se odia mientras se menosprecia, se odia a un igual o a un superior” Friedrich Nietzsche Los lamentables hechos ocurridos el 20 de agosto en el Estadio Libertadores de América de Avellaneda…















