El choque entre el mensaje cultural de Bad Bunny en el Super Bowl y la reacción de Donald Trump expone una fractura más profunda en la identidad estadounidense: mientras el artista reivindica una América diversa y continental, el expresidente responde desde una visión más cerrada de nación y pertenencia. El espectáculo dejó de ser entretenimiento para convertirse en un espejo de la disputa cultural que atraviesa al país. ElPensador.io.- El…

