Por Pedro Baños.- Nunca en la historia el poder ha tenido en sus manos una oportunidad semejante de subyugar completamente al conjunto de la sociedad. De imponer un pensamiento único. De ahogar para siempre cualquier atisbo de disconformidad. El verdadero dominio de la sociedad, el más eficaz, es el que se realiza a través de la mente, sin coerción ni represión física y que va mucho más allá del uso…











