Quienes perpetraron este atentado al Monumento, a resguardo en el cobarde anonimato de la masa y de la turba, con la capucha como rostro identitario (es decir, sin identidad), no saben quién es Mario Irarrázabal, ni cómo se llamaba la escultura, menos su alegoría democrática. Por Fidel Améstica.- Días antes de que comenzaran los trabajos de desmantelamiento y retiro del «Monumento a la Solidaridad» en Valparaíso, vi por última vez…
















