La falta de fondo y las propuestas extremas en el debate presidencial exacerbó el miedo y la desconfianza, mientras que gestos de temple y unidad ofrecen la única vía para reconstruir el diálogo y prevenir la fractura social. Por Claudio Masson.- El reciente debate presidencial dejó una impresión preocupante: un candidato admitió públicamente que posee un revólver con cinco balas en su domicilio, argumentando que la seguridad se logra armando…



