Las reformas como las 40 horas y el salario mínimo exigen distinguir entre lo que dice la economía y lo que manda la justicia social. No todo lo costoso es injusto. Por Sebastián Kaufmann.- En el debate público sobre políticas públicas, a menudo se confunden planos que conviene distinguir. Por un lado, están los elementos técnicos que describen y proyectan los efectos de cada medida: su impacto en el empleo,…
















