La ofensiva de Donald Trump contra Irán no solo derriba un tabú histórico, sino que inaugura una era de geopolítica brutal, donde la eliminación física de líderes y la lógica del mercado sustituyen a la diplomacia. El tablero internacional se convierte en una mesa de póker: Europa se asfixia, Rusia y China se muestran impotentes, y Washington juega con la certeza de que el caos global es apenas el costo…















