El caso de Noelia Castillo reabre una de las discusiones más complejas de nuestro tiempo: el límite entre la autonomía individual y la responsabilidad colectiva frente al sufrimiento extremo. Más allá del debate jurídico sobre la eutanasia, su historia expone las carencias estructurales de un sistema que, muchas veces, llega con rapidez al final de la vida, pero demasiado tarde cuando se trata de protegerla, acompañarla y dignificarla. Por Lisandro…




