En el siglo XVIII Santiago enfrentó una de las sequías más prolongadas de su historia. Ante esto, el Cabildo, la Iglesia y los ciudadanos apelaron a la intercesión divina, hasta que una lluvia desbordada transformó la ciudad en un escenario de destrucción. Por Juan Medina Torres.- En el año 1769, los aproximadamente 35 mil habitantes de Santiago no preveían que se acercaba un período de extrema sequía a partir de…
















