Una lectura que pasa del prejuicio al asombro: la sutileza narrativa de Kawabata revela una historia íntima de deseo, memoria y venganza, donde la belleza y la tragedia avanzan con una delicadeza implacable. Por Yady Campo Ramírez.- Llegué a esta novela gracias al regalo de un buen amigo, que además se esmeró en la dedicatoria (una de las mejores que me han hecho, por cierto). Empecé a leerla con entusiasmo,…

