Por Mauricio Vargas.- En Chile, hasta hace poco más de 200 años, el gobierno, la justicia, la economía, el trabajo y la cultura dependían, por derecho divino, de la voluntad de un rey radicado en España y un papa que vivía en Roma. De esta forma, las altas autoridades políticas, militares, religiosas, comerciales y académicas eran designadas por y para los intereses de la Corona y el papado; concentrando el…
















