Entre ritos cívicos, heridas históricas y un país que oscila entre el cansancio y la desorientación, Fidel Améstica explora cómo la educación destruida, la desigualdad persistente y la fragilidad institucional moldean una ciudadanía que busca sentido mientras navega entre nostalgias, privilegios y un futuro aún sin relato. Por Fidel Améstica.- De cada siete chilenos, uno tendrá automóvil; de cada cinco, uno tendrá televisor, y de cada siete, uno dispondrá de…


